Ciertas cosas nunca cambian, ni siquiera en el fútbol. Puede que Mourinho haya recuperado parte del buen juego del Real Madrid, que los blancos lideren la clasificación liguera, arrasen en Champions y en las apuestas, pero hay algo que los merengues aún no han conseguido, superar al FC Barcelona. Ni siquiera en su mejor momento, el Real Madrid puede con el planteamiento de Guardiola, alejado de la polémica, las provocaciones y el juego sucio. Los culés continuan saltando al campo con un único objetivo, demostrar que aunque vayan detrás en la tabla, su fútbol es mejor y ante ello ni siquiera la dureza de Pepe puede hacer algo.
El miércoles en Copa del Rey el Real Madrid se adelantó en el marcador, entonces parecía que Ronaldo había dejado a un lado su más que comentada ansiedad para llevar a los blancos hacia la vitoria, pero tras el gol, el portugués se desinfló. En ello quizás Mourinho tuvo la culpa. Ronaldo ya declaró una vez que no le gusta el juego ultradefensivo que ante el Barça plantea su entrenador, ello limita sus opciones de éxito y aunque el pasado año le funcionó en la prórroga de la final copera, o se renueva o sus posibilidades de victoria quedarán en el olvido.
Tras el gol el Real Madrid se encerró en su campo y buscó el contragolpe, ello le sirvió al Barcelona para encerrar cada vez más a los blancos, que aunque aguantaron los primeros tirones terminaron por ceder. El muro defensivo del Bernabéu falló y el excelente gol de Puyol, el hombre que con un cabezazo parecido nos metió en la final del Mundial de Sudáfrica, abrió la lata. El Madrid intentó reaccionar moviendo el banquillo, pero la superioridad del Barcelona ya era evidente. Ni la efectividad de Callejón sirvió para intimar a los culés, que una vez más se llevaron la victoria.

Ahora al Real Madrid tan solo le queda una opción, demostrar que el mundo está equivocado, que con su fútbol pueden ganar al Barcelona y hacerlo en el Camp Nou. Llevarse la eliminatoria sería una inyección de moral para los blancos, que disfrutando de una temporada impecable en Liga y Champions, darían un golpe sobre la mesa. Los seis puntos de enero son decisivos, pero el partido de vuelta es el determinante. Aunque Mourinho remarque que la prioridad es la competición doméstica, ganar en Can Barça sería el sueño de todo merengue. Quizás el no tener nada que perder despierte su ansias de juego... Ya veremos...
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Frase del día: 'No sé si es importante, pero nunca es demasiado tarde para ser quienes queremos ser. No hay límite en el tiempo, puedes empezar cuando quieras, puedes cambiar o seguir siendo el mismo. No hay reglas para tal cosa, podemos aprovechar oportunidades o echar todo a perder. Espero que hagas lo mejor, espero que veas cosas que te asombren, espero que sientas cosas que nunca sentiste antes, espero que conozcas a gente con un punto de vista diferente, espero que vivas una vida de la que estes orgullosa... Y si te das cuenta de que no es así, espero que tengas el valor de empezar de cero' -El curioso caso de Benjamin Button-